4ª etapa del Aquelarre: El banquete

Aquelarre banquete

Con esta 4ª etapa terminamos con el Aquelarre. Después de la convocatoria -1ª etapa-, el homenaje al Demonio -2ª etapa- y la misa negra y la orgía -3ª etapa-, hoy terminamos con el banquete.

Según lo publicado en el año 1611 sobre el conocido proceso de Zugarramurdi, era durante el aquelarre que los brujos y brujas celebrasen un “banquete” cuyos manjares a degustar eran los cadáveres de otros brujos recientemente fallecidos o que habían sido víctimas de sus propios actos maléficos; especialmente niños, que eran desenterrados por las brujas y brujos acompañados del Demonio y sus criados. Los inquisidores del caso Zugarramurdi contaban con todo detalle las aberraciones que allí se celebraban: “Allí mismo y sobre la sepultura les sacan las tripas y los descuartizan; cubren la sepultura para que no se advierta la profanación y se ponen en camino de vuelta al aquelarre con gran regocijo y contento, llevando los padres los cadáveres de los hijos o los hijos a los de sus padres y hermanos y las mujeres a sus maridos. Allí los despedazan y los dividen en tres partes: una la asan, otra la cuecen y la tercera la dejan cruda; puesto todo sobre una mesa de manteles sucios y negros, reparten las viandas los parientes más cercanos, reservando el corazón para el demonio”.

Algunas de los brujas interrogadas por los inquisidores acabaron confesando que también habían raptado niños y que les chupaban la sangre por orden del Demonio: “Chupa y traga eso, que es bueno para vosotras”. El aquelarre se daba por finalizado al amanecer, con el canto del gallo.

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