Canon Episcopi: El documento que negaba la existencia de las brujas

Brujas

El Canon Episcopi es un documento eclesiástico medieval en el que se hacía diferentes referencias a la brujería. Aunque dentro de este documento se recogían testimonios de mujeres poseídas por el diablo y ya se hablaba sobre la existencia del Aquelarre, a las brujas se las negaba por ser consideradas como “imaginaciones impías, no de realidades”, considerando la creencia en la brujería como una herejía.

Regino de Prüm fue el encargado de componer este documento que serviría como guía disciplinaria para uso de los obispos, siendo este encargado por el arzobispo de Tréveris. El Canon Episcopi trataba a todos estos testimonios sobre posesiones y brujería como ilusiones ridículas a las que no había que prestar demasiada atención. Esta tendencia se mantuvo hasta el siglo XIII con la aparición de la Inquisición.

Fue Inocencio VIII, el papa n.º 213 de la Iglesia católica, quien preocupado por la brujería, promulgase la bula Summis desiderantes affectibus el 5 de diciembre de 1484, en donde se reconocía su existencia, quedando pues el Canon Episcopi derogado. Inocencio VIII envió a Alemania a los inquisidores Heinrich Kramer y Jakob Sprenger, donde se realizó la que se considera como la primera caza de brujas de la historia.

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