Cómo confeccionar un altar

Cuando tenemos que realizar un ritual necesitamos confeccionar un altar que puede colocarse sobre una mesa, colgarse en la pared o ponerse sobre un estante cerca del piso o bien alto.

Los altares sirven para centralizar el poder individual y cada elemento que lo compone tiene que tener un fin o una utilidad específica. En algunos casos se lo puede adornar, pero tiene que ser con mucho cuidado de no hacerlo perder su sentido místico.

El altar también puede usarse como mesa donde trabajas o donde ejercitas tu pensamiento místico. Para este uso tendrás que contemplar que esté ubicado en el lugar donde realizas tus adivinaciones o donde meditas y que tenga el espacio suficiente para que puedas trabajar con comodidad y cada objeto tenga su lugar inamovible.

El altar sirve también como ofrenda o adoración a determinada deidad, fuerza mística, universal o creencia que tengas. En este caso los elementos que contendrá formarán parte de lo que se hace para adorar al ser elegido.

Si queremos construir un altar en una mesa o pedestal podemos elegir cualquier forma, a menos que se nos pida una forma en especial, lo importante es que tenga el tamaño suficiente para acomodar todos los elementos que necesitemos y si lleva elementos que se encienden será necesario cuidar de no quemarse si la vamos a usar para trabajar o que no quede cerca de ningún elemento inflamable.

Los elementos que colocaremos dependen del propósito, cada ritual requiere manteles de colores específicos o dibujos sobre la mesa que deberemos hacer siguiendo las instrucciones. Como cualquier objeto puede ser un parte de un altar es importante consagrarlo correctamente antes de colocarlo.

En cambio, los altares que se cuelgan en la pared, similares a un cuadro, o los que se hacen sobre repisas o estantes tienen la finalidad de proteger, de adorar o de espacio para las ofrendas al ser para el que están confeccionados.

En este caso pueden también tener cualquier tipo de elemento pero si le vamos a colocar ofrendas es necesario que dejemos espacio suficiente para no quitarlas antes de lo previsto por el ritual para colocar otras.

Sobre los elementos que se colocan en un altar podemos decir que varían según el propósito, los elementos que puedas guardar luego de cada ritual te pueden servir para otros altares pero algunos tendrás que renovarlos cada vez que hagas un ritual.

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