Consagración de las cartas del Tarot del Amor

El Tarot del amor nos ayuda a conocer nuestro destino y presente tanto del amor como de las relaciones con los otros. Pero antes de realizar las lecturas, debemos magnetizar nuestro mazo nuevo de cartas. Magnetizar el mazo de cartas de tarto significa conectarte con las cartas e imprimirles tu energía positiva.

Para consagrar o magnetizar las cartas, primero hay que generar el ambiente propicio. Este se logra en total asilamiento, es decir una habitación con puertas y ventanas cerradas donde no puedan llegar las interrupciones. Lo único que necesitamos en la habitación es una silla y una mesa de madera con tabla cuadrada que debe ser cubierta con un paño violeta.

Es importante también que al momento de realizar el ritual nuestro cuerpo y mente estén limpios, relajados y tranquilos.

Si bien puede hacerse en cualquier momento, es mejor si  se realiza un día lunes con el satélite en cuarto creciente y en lo posible entre mayo y julio durante la noche. Esto es para captar mejor las energías de la Luna.

Este ritual de magnetización de las cartas del Tarot del amor es para liberar nuestras energías, enviarlas al mazo y que este nos envíe las suyas por lo que la posición en la que hacemos la consagración debe ser cuidada. Es recomendable orientar la silla al Este y que la postura de nuestro cuerpo sea permeable, es decir, sin cruzar ni las piernas, pies o manos.

Una vez sentados, debemos colocar en los vértices de la mesa un representante de cada elemento natural: una copa con agua, una vela blanca encendida, para el fuego, un recipiente con tierra y un incienso encendido para el elemento aire.

Se toma el mazo con la mano que utilizamos siempre y con la otra, de a una tomamos las cartas, las soplamos suavemente por el frente y el dorso y luego la pasamos haciendo un círculo por cada uno de los elementos, siempre en el sentido de las agujas del reloj.

Una vez pasadas por los elementos elevamos la carta y la colocamos en nuestro punto del chackra, es decir en el centro de la frente para que se conecten con la intuición.

Luego de unos minutos, bajamos la carta sobre el corazón para que siempre sea con amor y en buen designio para nosotros y el consultante.

Una vez más pasamos cada carta por los elementos pero esta vez cuidando el orden de numeración y se las va colocando sobre la mesa de izquierda a derecha formando filas de 13 cartas mientras se invoca a las fuerzas de la luz y la sabiduría cósmica.

Para finalizar, se arma el mazo, se envuelve en el paño violeta y se deja durante 7 noches en un lugar iluminado por la Luna.

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