The Dead Files: Erieville

The Dead Files

Amy Allan es médium. Puede escuchar y hablar con los espíritus. Además su habilidad le permite dejar entrar a estos entes en su interior para dejarles hablar a través de su boca. Pero Amy no trabaja sola. Steve Dischiavi es un detective de homicidios de Nueva York retirado. Ambos forman el equipo más extraño y perfecto de todos. Juntos intentarán ayudar a resolver todos esos problemas sin explicación recurriendo al don de Amy y al acceso a la información de Steve en ‘The Dead Files’. Amy y Steve no trabajan juntos. No será hasta el momento de la revelación que ambos se encuentren y se sienten con la persona que ha requerido de sus servicios. Será en ese momento en el que ambos compartan sus informaciones.

El primer caso ocurre en Erieville (Nueva York). Elvis Restaino ha comprado una antigua casa con la idea de restaurarla y convertirla en un ‘Bed & Breakfast’. A Elvis le están ocurriendo cosas extrañas en su nueva casa. Habla sobre la aparición de una mujer sentada sobre su cama mientras él duerme. Se despierta y puede sentir el peso de su pelo. Steve le preguntó a Elvis sobre cuándo comenzó a ocurrir todo. Elvis le mostró unos dados con letras y un diente de león dentro de un bote de cristal. Explicó que lo había usado para intentar “averiguar si en la casa había algún tipo de ente”. Fue a partir de ese momento. 

Amy llegó acompañada de un cámara para investigar la casa. Amy no había pisado la casa cuando empezó a advertir que “una mujer había podido haber hecho daño a alguien en la casa”. Amy habló de veneno, de niños que no querían estar nunca en la casa “porque allí estaba la bruja”. Amy dejó que el espíritu de esa mujer le invadiese. Se podían escuchar sus quejas, “¿Qué hacéis en mi casa? Me estáis molestando”. Amy hablaba de niños que no se expresaban bien, como si tuviesen problemas o estuvieran enfermos.

Steve intentó recalar algo de información entre los pocos vecinos que había, pero no consiguió nada. Tuvo que ir a la biblioteca y buscar en diarios antiguos y allí fue donde saltó todo. Steve encontró una historia de una mujer que mató a su marido y a sus tres hijos envenenándolos y haciéndolo después con ella misma. Estos asesinatos habían ocurrido en la misma casa que Elvis había comprado. Steve quiso investigar el veneno que usó la asesina y un experto le explicó que este era un veneno que afectaba al cerebro, provocaba alucinaciones e incluso inducía a la locura. Al dañar el cerebro también afectaba a la capacidad del habla.

Era el momento de reunir a Amy y Steve con Elvis. Las dos investigaciones por separado concordaban a la perfección. La mujer, el veneno y sus efectos, los niños… todo. ¿Y quién había sido el culpable de todo? Elvis, por jugar con todas esas fuerzas con las que no hay que jugar. Elvis había abierto la puerta a la persona equivocada. La investigación de Amy y Steve había terminado. Los sucesos en la casa de Elvis no habían hecho nada más que empezar.

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