Delito de brujería: los 15 crímenes delatores

Brujas

Antes de que se aboliera las últimas leyes que perseguían a la brujería, la situación de las brujas y brujos era muy diferente. Muchas fueron quemados en hogueras, habiendo pasado antes por un proceso de tortura tan extremo que, aunque esa persona no hubiese sido realmente brujo o bruja, acababa aceptando la pena por el simple motivo de que parase el dolor.

La obra escrita por Jean Bodin, titulada ‘De Demonomanie des Sorciers’, fue editada en París en el año 1580. Esta obra pretendía mostrar a todo el mundo que las brujas y brujos son culpables de haber cometido 15 crímenes, los mismos que conforman el delito de brujería, para poder alcanzar el estatus de brujo o bruja, dando por sentadas un buen montón de atrocidades.

Estos son los 15 crímenes que formaban el delito de brujería: Haber renegado de Dios; maldecir a Dios y blasfemar; homenajear al Demonio, adorándole y realizando sacrificios en su honor; dedicarle a sus propios hijos; matar a los hijos antes de que estos reciban el bautismo; consagrarlos a Satanás estando aún en vientre de su madre; realizar propaganda de la secta; jurar en el nombre del Diablo en signo de honor; cometer incesto; matar a tus semejantes, incluido los niños pequeños, para hacer cocimiento; comer carne humana y beber sangre de muertos desenterrados; matar usando venenos y sortilegios; matar ganado; causar la esterilidad en los campos con el único fin de provocar el hambre en los países; realizar el acto sexual con el Demonio.

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