El amigo del sótano: huesos bajo la casa

Bobby abuela

Lo que había ocurrido en su infancia fue algo que dejó marca en Bobby. Ahora, en casi sus cincuenta años, Bob se dedicaba a ayudar a niños con problemas. Ese era su trabajo durante el día, pero durante la noche tenía una dedicación totalmente diferente: investigador paranormal. Con el paso de los años comprendió que su amigo del sótano sólo podía haber sido un fantasma. ¿Pero de dónde salía ese fantasma?

Bob recordó una de las historias de terror que siempre contaba su abuela a él y a su hermana. La historia trataba sobre el mismo terreno en el que se habían construido las dos casas, la suya y la de sus abuelos. Esta era una historia real en la que los protagonistas habían sido su propia familia.

Casi caía el invierno cuando el abuelo de Bobby compró el terreno en el que empezaría a construir su casa. La construcción necesitaba empezar de inmediato, así podrían poner los cimientos antes de que el terreno se congelase. Uno de los hombres que trabajaban en la casa encontró algo en el suelo mientras excavaba: huesos humanos. Pero el abuelo de Bobby decidió volver a enterrarlos, ya que de avisar a la policía habría paralizado la construcción y el invierno se les hubiese echado encima. Los huesos se quedaron enterrados y la casa de abuelo, y luego la de su familia, se construyeron encima sin tenerlos más en cuenta.

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