El caso real que inspiró a ‘El Exorcista’ (III)

Walter Halloran

Walter Halloran

Hoy terminamos con el caso del exorcismo de Roland Doe, el caso real que inspiró a ‘El Exorcista’. Ayer nos quedamos cuando la familia de Roland había encontrado en el cuerpo del niño unas ronchas que formaban la inscripción “St. Louis”, lugar donde falleció su tía Harriet. La familia decidió volver a St. Louis. Una vez allí, un familiar se puso en contacto con el Reverendo Raymond J. Bishop, quien se pondría en contacto con el Reverendo William S. Bowdern. Ambos curas visitaron a Roland, descubriendo su aversión por todo lo sagrado, además de ser testigos también de hechos como la cama que temblaba y los objetos voladores. Fue Bowdern quien solicitó el permiso al arzobispado para realizar un nuevo exorcismo con el fin de “expulsar a la plaga de demonios” que poseían a Roland. El lugar del exorcismo fue guardado en secreto.

Para este nuevo ritual se contó con la ayuda de un tercer sacerdote, el Reverendo William Van Roo, y del padre Walter Halloran, convocado por la sección psiquiátrica del hospital en el que se llevaría a cabo el exorcismo para asistir a Roland. Fue el propio Halloran quien después hablase sobre haber visto como palabras como “infierno” y “mal” aparecían en el cuerpo de Roland, quien además rompió su propia nariz durante el exorcismo.

Roland Doe necesitó de 30 exorcismos en total. Cuentan que tras el último exorcismo, un sonido parecido al de un disparo o un trueno sonó abandonando el hospital. Desde entonces todo volvió a la normalidad y nunca más, ni Roland ni su familia, volvieron a tener problemas como este.

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