El Destino, el futuro que hacemos hoy

El destino es algo que nos sucederá a todos y cada uno de los seres de este mundo, ya que su definición más sencilla es la que dice la que la asocia con el futuro o lo que vendrá.

Pero el destino es algo que a las personas nos preocupa porque sabemos que tiene relación con el presente y el pasado. Todos sabemos que el karma que nos acompaña desde nuestras vidas pasadas influye en nuestro presente y todo lo que hacemos luego volverá, mejor explicado con la frase “cosecharás lo que siembras”.

Para muchos el destino de cada persona está escrito ya de ante mano y sin importar lo que haga su vida ya está demarcada para continuar de un modo definitivo.

Los que estudian tarot, mística y artes adivinatorias sabemos que el destino existe demarcado en ciertos aspectos que nos imponen las energías que rigen nuestra vida desde el momento que nacemos, el signo del zodiaco, los planetas que nos rigen entre otras fuerzas energéticas que ayudan a encauzar nuestra vida.

También sabemos que el destino no es algo inmóvil ni concreto, sabemos que si la persona desea cambiar su “suerte” podrá hacerlo con mayor o menor esfuerzo, con más o menos éxito pero logrará modificar aspectos importantes para hacerse de un destino mejor. Para poner ejemplos más tangibles, sabemos que si una persona se esfuerza por mejorar sus calificaciones durante su tiempo de estudios luego obtendrá mejores trabajos que una persona que no lo hizo.

El destino entonces, está regido por la causalidad, es decir que cada acción causa un efecto determinado y que ese será el destino de la persona. De esta forma se puede conocer el futuro porque sabemos que a las mismas acciones el destino será el mismo, pero nunca dos seres humanos actúan exactamente igual.

Cuando realizamos lecturas del destino, lo hacemos especialmente guiados por el presente, reforzando esa noción de causalidad, podemos al conocer las posibles causas de nuestros actos cambiar nuestro destino.

Te puede interesar

Escribe un comentario