El misterio de los Discos Dropa

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Los Dropa, Drok pa-o Dzopa fueron una supuesta raza de enanos que habitaron en la frontera chino-tibetana hace unos doce mil años y sobre ellos se entretejió una leyenda con supuestas raíces extraterrestres, que se materializó a partir de un descubrimiento arqueológico, relacionado a unos extraños discos de piedra, con raras inscripciones y con una forma tan perfecta que solo con la tecnología actual podrían realizarse.

Fue el profesor Chi Pu Tei, arqueólogo de la Universidad de Beijing y sus estudiantes quienes en una expedición al explorar una serie de cuevas en las montañas del Himalaya, donde no llegaban los caminos en la frontera de China y Tíbet, descubrieron que esas cuevas habían sido talladas artificialmente como un sistema de túneles y depósitos subterráneos, quedando asombrados ya que las paredes eran cuadradas y de cristal roca, cuya dureza solo pudo cortarse con una tecnología calorífica inimaginable para esa época.

Encontraron muchas hileras de tumbas pequeñas de 4 pies y los esqueletos que contenían tenían cabezas anormalmente grandes y cuerpos pequeños, delgados y frágiles, un miembro del equipo sugirió que estos podrían ser los restos de una especie desconocida de gorila de montaña, pero el profesor Chi Pu Tei, respondió a la suposición de la siguiente forma: "¿Quién ha oído hablar de monos enterrándose unos a los otros?"

No había epitafios en las tumbas pero sí cientos de discos de un pie de ancho de piedra que bautizaron como las "Piedras Dropa", con agujeros en el centro de 3 / 4 pulgadas de ancho y en la superficie se tallaron imágenes de la salida del sol, la luna, las estrellas, la tierra, las montañas, y las líneas de tamaño de un guisante con puntos de conexión entre la tierra con el cielo.

Junto con los discos había pinturas rupestres cuya edad se determinó en 12.000 años de antigüedad, en los disco de piedra se encontraban inscritos dos surcos finos a modo de espiral que iban desde el borde al agujero en el centro del disco.

Los discos fueron etiquetados, junto con otros hallazgos de la expedición y guardados en la Universidad de Beijing por 20 años, durante los cuales los intentos de descifrar su escritura no tuvieron éxito, pero en 1958 cuando fueron examinados de cerca por el Dr. Tsum Um Nui de Beijing, éste concluyó que cada surco en realidad consistía en una serie de diminutos jeroglíficos de patrón y origen desconocido.

Las filas de jeroglíficos eran tan pequeñas que solo con lupa podían verse y muchos de ellos habían sido desgastados por la erosión, sin embargo cuando el doctor Tsum descifró los símbolos, estos contaban la historia de un aterrizaje forzoso de una supuesta nave y la matanza de la mayoría de los sobrevivientes por la población local.

El informe del Dr. Tsum supuestamente apareció en una revista profesional en 1962, del cual se burlaron y debió auto-exiliarse en Japón, donde murió, la Academia de Pekín de Pre-historia nunca le permitió publicar o hablar de sus descubrimientos.

Imagen: ovn

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