‘My Ghost Story’: la adrenalina del terror (II)

My ghost story

De la celda nº4 se contaba la historia de uno de los presos que pasó por ella, George, y que había decidido terminar con su vida ahorcándose en su interior. Los reportes sobre aquella celda iban todos sobre sombras, voces y personas que habían sentido las habían tocado. Craig y su compañero fueron directos a la celda nº4 con la firme intención de obtener y confirmar las historias de la gente o, por el contrario, asumir que el tema de la sugestión sigue siendo un problema a la hora de dedicarse a las investigaciones paranormales.

Craig y su amigo se sentaron en el suelo de la celda, a oscuras, con la puerta abierta. Conectaron la cámara de vídeo y la grabadora digital. Los sucesos inexplicables comenzaron a ocurrir en ese mismo momento. Craig comenzó a escuchar voces, como si un grupo de gente conversara en voz alta. Craig miró a su amigo -era él quien llevaba la cámara de vídeo- y le dijo: “-Estoy escuchando a gente conversar. ¿Tú les oyes?” El amigo de Craig no tuvo tiempo de contestar. Un rugido aterrador sonó al otro lado de la puerta de la celda.

Habrá gente que dirá, “ahora se levanta y sale corriendo”, pero no fue así… y no por falta de ganas, claro. El terror había dejado petrificados a Craig y a su amigo. Craig cogió su walkie para contarle a Nicky y al otro compañero lo que acababa de ocurrir.

Más información – ‘My Ghost Story’: la adrenalina del terror (I)
Fuente – My Ghost Story
Foto – Lifetime

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