Giromancia: adivinando a fuerza de mareos

Círculo con letras

Hoy vamos con otra de esas mancias curiosas que se usaban en la antigüedad con el fin de intentar arrojar algo de luz a las dudas de todos los que recurrían a la adivinación en busca de respuestas. Aunque en la mancia que vamos a ver hoy no se menta en ningún momento la necesidad del trabajo de un augur; algo que sí hemos leído en bastantes ocasiones en otras descripciones sobre mancias.

La giromancia (procedente del griego: γῦρος —gyrós— que significa ‘círculo’) es un método de adivinación que consiste en hacer predicciones mediante el uso de un círculo en el suelo y las letras del abecedario. Ya solo con esa primera descripción casi puede parecer que la giromancia se acerque más a un juego de azar que a la adivinación en sí; de hecho en el Capítulo IV del Libro Tercero de El Libro Magno de San Cipriano se hace una referencia a la giromancia como “lo comúnmente conocido por rueda de la fortuna, pero que se practica de distino modo”.

En este Libro Magno de San Cipriano, el uso de la giromancia consistía en trazar un círculo en el suelo, esparciendo en su interior todas las letras del alfabeto. Entonces el consultante se situaba en el interior del círculo y comenzaba a girar hasta caer al suelo producto del mareo. Una vez el consultante en el suelo, las letras que tuviese pegadas al cuerpo servirían para dar la respuesta a su pregunta.

Te puede interesar

Escribe un comentario