A Haunting: Poseída (la carretera)

A Haunting

Mary conducía a toda velocidad, pero en ningún momento miró hacia la carretera. Tenía la vista clavada en Josh. El niño estaba muerto de miedo. Le gritaba una y otra vez que mirase a la carretera. Mary se saltaba los semáforos, iba cada vez más rápido, cambiaba de carril, todo mientras mantenía la vista clavada en Josh… y así fue como llegó hasta la casa de su madre. Una vez paró de un frenazo, Josh salió corriendo en busca de su abuela y de su tía: “¡¡está loca, está loca!!”

Hanna escuchó toda la historia que Josh le había contado y fue en busca de su hermana, pero esta vez no habló con ella. Le preguntó que por qué había asustado así al niño. Mary le respondió con otra pregunta… y con otra voz, una voz ronca: “¿Y tú? ¿Por qué tienes fe? ¿Por qué crees en Dios?” Hanna intentó mantener la calma y respondió: “Creo en Dios porque él es mi protector”.

La madre de Mary, mientras ella hablaba con Hanna, preparó unos tés helados, los mismos que había procurado rociar bien con agua bendita. Era lo único que podía hacer para intentar obtener la respuesta definitiva. Pero Mary fue más rápida. Corrió, se montó en el coche y se fue dejando a Josh con Hanna y su abuela.

Más información – A Haunting: Poseída (la petición de Josh)

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