A Haunting: Poseída (“vuestra fe no vale nada”)

A Haunting

El día siguiente fue un día de intentar unir un pensamiento con otro, de buscar respuestas, de buscar remedios a una situación que apenas si tenía sentido, pero con la que había tener todo el cuidado para no acabar perdiendo la cabeza.

Josh había cenado y se iba para la cama. Mary llamó a su hermana por teléfono para charlar un rato. Josh se acercó para dar un beso a su madre y enviarle uno a su tía. Cuando ya se escuchaba a Josh por la planta de arriba, Mary comenzó a contarle a Hanna todo lo del ataque sufrido la noche anterior. Hanna, aterrorizada, le preguntó si había llamado ya a Jeff: “Dime que le has llamado ya. Él es el único que puede ayudarte ahora”.

Mary cerró los ojos de golpe. Un pitido muy agudo bloqueó la línea de teléfono entre las dos hermanas. Hanna no paraba de preguntar: “¿Mary ¿Mary, estás bien?” Mary apretaba los ojos, como si le fuese a explotar la cabeza. De repente los abrió, agarró fuerte el teléfono y con una voz diferente a la suya, una voz muy grave, dijo a Hanna: “¿Por qué le hablas de fe? ¡Vuestra fe no vale nada!” Las fuerzas desaparecían en Mary y la dejaban caer agotada encima de la mesa, colgando el teléfono y dejando a Hanna completamente bloqueada al otro lado del teléfono.

Más información – A Haunting: Poseída (atacada)

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