Hechizos de amor y pasión

Todos queremos lograr nuestros propósitos, en especial cuando se trata de una amor que parece imposible.

Cuando nos encontramos presos en una situación de amor en la que no somos correspondidos, existen diferentes hechizos que podemos realizar para liberar, si existen, ataduras o impedimentos para que la persona nos corresponda.

Uno de los hechizos que podemos realizar para conquistar el corazón de un ser amado necesita: un mechón de nuestro cabello, limadura de nuestras uñas y 1 pañuelo rojo, tenga en cuenta que el pañuelo debe ser incinerado.

Para realizar el hechizo, debes colocar los elementos en el pañuelo, cerrarlo sin nudo, y en un recipiente apto prenderlo fuego mientras se recita “Espíritus superiores, con el fuego denme el poder de despertar el amor y la pasión de (decir el nombre de la persona elegida)”.

Sucede también, que muchas parejas que se aman profundamente, con el tiempo pierden la pasión que los unía al principio. Para recuperarla podemos hacer un hechizo con: 1 vela roja con forma de falo en la que se debe escribir el nombre de la pareja, luego untarse las manos con un poco de aceite de almizcle y frotar la vela apagada 7 veces y rodearla con el humo de un sahumerio de almizcle. La vela debe ser encendida 1 vez al día, en el momento en que la pareja se encuentre en la casa pero dejar que se consuma unos pocos centímetros y luego apagarla. Cuando la vela se consuma por completo, hay que juntar sus restos en un pañuelo rojo y colocarlo debajo de la cama que comparten durante 1 mes.

Otra forma de conseguir el amor de una persona es sintonizando las energías con la energía de la vida natural. Para esto es necesario juntar un puñado de tierra que haya sido pisada recientemente por la persona amada. Este puñado de tierra puede ponerse en una maceta con una planta que esté pronta a florecer o enterrar con cuidado el puñado de tierra cerca de un árbol. Si toma la segunda opción mientras se hace el hechizo hay que recitar las siguientes palabras “árbol, amo del silencio y la paciencia, su alma y espíritu encerrada te otorgo, para que su más puro amor venga hacia mí, como crecen las hojas verdes de tu frondosa copa”.

Te puede interesar

Escribe un comentario