Incienso y sal para proteger tu casa

Benjuí

La planta de benjuí y su incienso en grano

De repente me topé con este ritual que resultaba ya había realizado yo en mi casa. Siempre he sido un poco “manioso” con el asunto de vivir en lugares donde ya ha vivido más gente por el mero asunto de las energías. Eso, cuando vives de alquiler, está a la orden del día. Pero la solución es de lo más fácil. Sólo vamos a necesitar incienso de benjuí y sal.

El ritual es muy simple. Dependiendo de quién te diga cómo hacerlo te podrá requerir más o menos pasos, así que os voy a contar cómo lo hice yo. Y funcionó. La casa ha de estar limpia. Un momento más que ideal para realizar este ritual es cuando recién te has instalado y acabas de hacer la primera limpieza a fondo de tu nueva casa. Ahora echaremos una pizca de sal final en las esquinas de todas las habitaciones. Ahora nos iremos al punto más lejano de la puerta principal, pueda ser una habitación, un baño, la estancia que sea, pero que sea la más apartada de la puerta de entrada. En un sahumerio echaremos el incienso de benjuí, lo encenderemos y, una vez encendido, echaremos por encima un poco de sal gorda. El humo se volverá más espeso. Será ahí cuando recorreremos toda la casa desde este punto más apartado hasta la puerta de entrada, procurando sahumar muy bien todas las habitaciones. Algunas personas recomiendan hacer todo esto yendo descalzo por un mero asunto de descarga de energías, por lo que tiene todo el sentido.

En mi caso, una vez toda la casa sahumada, aproveché para salir durante media hora hasta que todo el humo se disipara y que la casa quedase limpia del todo. Aquí también se leen recomendaciones acerca de sellar la casa con más sal, sal fina, esparcida en las ventanas y la puerta que dan al exterior. Ese último paso no lo conocía, aunque sí se sabe del uso de sal para sellar la casas, por lo que queda a vuestra decisión.

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