La numerología no puede llamarse ciencia ni tampoco práctica adivinatoria pero, ya es indiscutible la relación que existe entre los números de los nombres, de la fecha de nacimiento o de algún acontecimiento importante y el destino.
Esta práctica, una de las más ancestrales, se sustenta en la creencia, yo diría certeza, de la energía que poseen los números.
Cada letra o número es susceptible de ser reducido a un número entre 1 y 9, esta reducción nos permite calcular la energía que nos acompaña desde nuestro nacimiento, ya sea por la fecha en que se produjo o por la reducción de los números de nuestro nombre.
Conocer la energía que encierran los números también nos permite elegir nuestra fecha de casamiento o de la firma de un documento importante o de elegir el nombre de nuestros hijos, sabiendo que una energía especial va a acompañarnos.
El primer paso es saber que cada número debe ser reducido a una sola cifra, para eso, en el caso de las fechas deben sumarse todos los números de manera horizontal:
2009= 2+0+0+9= 11 , 1+1= 2
El resultado final siempre debe ser una sola cifra.
Para los nombres, sabemos que desde la antigüedad se ha dotado de un número a cada letra del alfabeto, estos números son:
1) A, J y S
2) B, K y T
3) C, L y U
4) D, M y V
5) E, N y W
6) F, O y X
7) G, P e Y
H, Q y Z
9) I, R
El número resultante de la adición y reducción de nuestro primer nombre representará todo lo que nos es dado al nacer y que impregnan nuestro temperamento, nuestra personalidad. Dones que podremos aprovechar en nuestro favor o con los que deberemos luchar a lo largo de nuestras vidas. También son llamados “números activos”. Supongamos que nuestro nombre es Carmen:
C a r m e n
3 1 9 4 5 5 = 27 = 9 (nuestro número activo)
El número resultante de la adición y reducción de nuestro apellido representará el comportamiento que tendremos al relacionarnos con los demás. También son llamados “números heredados”. Supongamos que nuestro apellido es García:
G a r c i a
7 1 9 3 9 1 = 30 = 3 (nuestro número heredado)
Si adicionamos y reducimos ambas cifras el número obtenido es el número que representa nuestro temperamento y nuestro carácter. También son llamados “números de expresión”. Supongamos que nos llamamos Carmen García, nuestro número de expresión será:
Carmen 27 más García 30 =57 = 5+7 = 12 = 1+2 = 3
En una próxima entrega continuaremos develando los secretos de los números y la energía positiva o negativa que ellos encierran.



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