La historia de la cromoterapia

cromoterapia

Los orígenes de la cromoterapia se pueden encontrar en diferentes sabios y expertos del pasado. Una de las figuras que primero mencionó los poderes sanadores del color fue el doctor uzbeko Avicena.

Para él, el color era de importancia vital en el diagnóstico y tratamiento de distintas afecciones. Sus primeros comentarios acerca de lo que hoy conocemos como cromoterapia se encuentran en el tratado El canon de la medicina donde escribió: El color es un síntoma observable de enfermedad.

Su trabajo incluye una tabla donde relaciona los colores de la piel con la temperatura corporal y la condición física del cuerpo. Mientras el rojo era el color que movía la sangre, el azul y el blanco enfriaban el cuerpo y el amarillo reducía el dolor muscular y la inflamación.

También el alquimista y astrólogo alemán Paracelso escribió acerca de la relación de los colores y la salud de las personas. Si bien ninguno de ellos mencionó el término de cromoterapia, si sentaron las bases para que otros expertos a lo largo de la historia estudiarán las relaciones entre colores y estados del cuerpo.

Entre las primeras menciones directas a la cromoterapia como la terapia new age actual podemos mencionar a un general estadounidense llamado Augustus Pleasanton que escribió acerca de La influencia del rayo azul de la luz solar y del color azul del cielo. Aquí intentaba demostrar que el color azul servía como canalizador de energías curativas para reparar lesiones, quemaduras, aumentar la fertilidad y acelerar la madurez física de los animales.

Te puede interesar

Escribe un comentario