La historia de las supersticiones más conocidas (II)

Bostezo

El otro día comenzamos a conocer de dónde venían algunas de las supersticiones más conocidas en la actualidad. Habíamos empezado con el por qué de vestir de negro en los funerales, apartando el respeto y apareciendo la superstición y su historia. Hoy vamos a empezar con otro gesto tan, tan común que seguramente ni sepas que también viene de una superstición.

¿Cuántas veces al día te tapas la boca por un cubrir un bostezo? Hoy en día lo hacemos por un simple motivo de educación, pero en realidad esta acción surgía con un motivo completamente diferente al que hoy conocemos. En el libro ‘Superstitions of Irelad’ (Sperenza Wilde) se contaba que hacer la seña de la cruz delante de la boca al bostezar impedía que los demonios se pudiesen introducir en tu cuerpo. Era por ese motivo que las madres, al ver bostezar a sus pequeños, les tapasen la boca hasta que terminaban de bostezar, o bien hacerles la señal de la cruz tras haber bostezado. Ahora ya sabéis de dónde surgió el gesto de taparse la boca al bostezar.

Siendo yo pequeño escuché en mi casa varias decenas de veces aquello de, “¡niño, no abras el paraguas dentro de la casa, que trae mala suerte!”, todo acompañado de la colleja correspondiente por haberlo hecho. Lo que mi madre no sabía era que este temor se remonta a la época en que los reyes africanos y orientales usaban los paraguas/sombrillas para protegerse no del agua, sino de los rayos del Dios Sol. Era precisamente por eso que, si se usaban las sombrillas en un lugar fuera de los dominios del Sol, esta acción era considerado como un acto de sacrilegio. Y hasta aquí llegamos hoy. Muy pronto volveré con más supersticiones y más historias.

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