La leyenda de Bruno Amadio, se refiere al pintor italiano también conocido Giovanni Bragolin, o por su famoso apelativo “El pintor maldito”, este pintor logró fama por sus 27 retratos llamado “Los niños Llorones”. Este pintor llegó a España después de la segunda Guerra Mundial y ahí se afincó hasta su muerte.
Cuenta la leyenda que el poseedor de alguno de estos tristes retratos también será víctima de algunas desgracias. A pesar de esta “maldición” que recae a los poseedores de estos retratos, la demanda de ellos y de sus reproducciones es muy elevada en España, Inglaterra y hoy en el mundo entero. Ya que se cree que estos retratos cuidan a los niños que lo poseen.
Se dice que Bruno Amadio, no gozaba de fama ni de éxito, es por eso que decidió hacer un pacto con el diablo, a cambio de que sus pinturas gozaran de popularidad y éxito. Después de hacer este oscuro pacto, Amadio empezó a realizar cuadros de niños llorando. Uno de los retratos fue hecho de un niño de un orfanato, al poco tiempo dicho orfanato se incendió y el niño padeció en él, se dice que desde entonces el alma de aquel niño habita en su retrato.
Pero la mala fama nos solo viene de este famoso retrato, también se dice que todos los que son dueños de estos cuadros son malditos por esta maldición. Por ejemplo el cuadro llamado “el niño que llora”, se nota que al girarse 90 grados se puede ver como un pez se come la cabeza del niño, como podemos observar en la fotografía. Aún así la maligna fama de sus retratos, no ha aplacado el interés de los coleccionistas de arte, que hoy sus famosos retratos son valorizados en verdaderas fortunas.
