La leyenda de Mary y Eliza Chulkhurst

Las hermanas Mary y Eliza Chulkhurst o también conocidas como las muchachas de Biddenden, fueron dos hermanas siamesas que nacieron Biddenden, Kent (Inglaterra) allá por el año 1100. Estas siamesas habrían estado unidos por el hombro y la cadera, ellas tuvieron una corta vida, habrían fallecido a los tan solo 34 años de edad. Pero son legendarias no necesariamente por ser siamesas, Mary y Eliza Chulkhurst al morir dejaron de herencia a su pueblo 5 parcelas de tierras, las cuales se conocieron como las “tierras de pan y queso”. Estas tierras fueron utilizadas para pagar un subsidio anual de alimentos y bebidas de la gente pobre en Pascuas. Desde el año 1775 este singular subsidio incluye pasteles de Biddenden, los cuales son galletas que tiene como símbolo la imagen de las siamesas generosas.

Cuenta la leyenda que las hermanas Mary y Eliza Chulkhurst nacieron de padres ricos, su nacimiento fue un acontecimiento en Biddenden, ya que el nacimiento de siameses nunca ha sido cosa de todos los días. Las hermanas estaban unidas por el hombro y la cadera, pero se dice que se peleaban mucho incluso llegando a los golpes.

Mary Chulkhurst murió a los 34 años, entonces los médicos propusieron separar a las siamesas, la vida de la muerta, pero ante la sorpresa de todos Eliza Chulkhurst se opuso, diciendo: así nacimos juntas y moriremos juntas, falleciendo a tan solo 6 horas después que su hermana. En el testamento las hermanas Chulkhurst dejaron cinco parcelas de tierra en Biddenden, que comprendían alrededor 8 hectáreas, todo para la iglesia del lugar, el dinero que sería recaudado por el alquiler de estas tierras sería para comprar pan, queso y cerveza para los pobres en el día de Pascua. Esta el último deseo de las hermanas Mary y Eliza Chulkhurst se sigue cumpliendo hasta el sol de hoy, más de 9 siglos después.

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