La Leyenda del Anillo Atlante

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Alrededor de 1860 un reconocido egiptólogo francés llamado el marqués d’Argain, fue quien descubrió un anillo de aspecto extraño en las excavaciones del Valle de los Reyes en Egipto, un anillo con miles de años de antigüedad, adornado con ornamentos geométricos específicos y colocados de forma simétrica.

Según d’Argain, el anillo era de origen atlante y otro famoso egiptólogo, Arnold Belizal, más tarde fue quien heredó el anillo. Él era un reconocido experto en radiestesia, una ciencia que estudia las distintas energías que nos envuelven y como obtener información de ellas, basándose en el estudio específico de la energía de las formas.

Belizal encontró que el anillo emitía ondas electromagnéticas capaces de crear "campos de energía" y estos podían brindar protección a quien portara el anillo, además de brindarle una mayor capacidad psíquica y capacidad de curar, por lo cual se podía deducir que atraería bienestar a todo aquel que lo lleve.

Uno de los personajes famosos que estaban convencidos de las propiedades protectoras del Anillo Atlante fue un arqueólogo británico Howard Carter, quien le atribuyó al anillo la supervivencia a la maldición del faraón Tutankamen (hijo del dios del sol y señor de ambos mundos), cuando descubrió su tumba, ya que todos lo que habían participado del descubrimiento murieron de formas extrañas y terribles.

Howard Carter murió 17 años más tarde a la edad de 66 años y durante ese tiempo cuando se le preguntaba cómo había sobrevivió a la maldición, él respondía: "Yo tengo un talismán, que me protege", pero nunca dijo nada más de su amuleto de buena suerte, fue sólo en 1940 después de su muerte, cuando se supo cual era ese amuleto mientras se examinaban sus documentos personales y era el “Anillo Atlante”.

El Anillo Atlante lleva grabadas las siguientes formas geométricas: 2 triángulos pequeños, 6 y 3 rectángulos más grandes, que tienen una forma semi-cilíndrica, en los extremos de los triángulos, el anillo esta perforado y un canal en el interior enlaza los dos agujeros.

Otras precisiones son: el centro semi-cilíndrico de un rectángulo es ligeramente superior a las otros dos, la línea que forma el lado derecho de cada triángulo se extiende más allá del triángulo y en el centro un punto débil puede ser notado.

Según los estudios radiestésicos esta disposición de formas son capaces de genera energía en distintos niveles de existencia, brindando así una protección espiritual, el mundo más sutil donde las energías de trabajos y maldiciones operan, perjudicando la vida de quienes las reciben, llegando en ocasiones a generar enfermedades físicas y éstas, la muerte.

Imagen: haar

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