La Leyenda del Destino

Herradura

Sun Ni, era un hombre viudo, con un hijo fuerte y afectuoso y un caballo vigoroso y noble. Les quería mucho a los dos.

Un día, el caballo desapareció. Sun Ni y su hijo, estuvieron buscándole por los valles y montañas pero no sin dolor volvieron al pueblo… allí la comunidad les esperaba:

 ¡Qué mala suerte Sun Ni! ¡Tu único caballo y ha desaparecido! – le decían todos.

Sun Ni les respondió:

¿Cómo sabéis lo que es mala o buena suerte? – y siguió…

Al paso de los meses, el caballo apareció. Pero no sólo… sino acompañado de siete yeguas a su alrededor…

¡Qué buena suerte Sun Ni! ¡Serás el hombre más rico del pueblo con sus crías! – le dijo el pueblo.

A lo que él respondió:

¿Cómo sabéis lo que es mala o buena suerte?

Un día, el hijo de Sun Ni, cayó de una de las yeguas quedándose cojo para siempre… Todo el pueblo volvió a decirle a Sun Ni la mala suerte que tenía por su hijo y él les respondía siempre con la misma respuesta:

– ¿Cómo sabéis lo que es mala o buena suerte?

Pasado un tiempo… el mismísimo Emperador de China pasó por la aldea de Sun Ni, con todo su ejército… Reclutaba jóvenes campesinos para una guerra.

Los aldeanos tuvieron que entregar con gran pena a sus hijos… pero… el hijo de Sun Ni no fue reclutado y todos fueron esa misma noche a felicitarle… Reconocieron la gran suerte de Sun Ni y su sabiduría. ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo? El destino es largo y misterioso… Todos se quedaron sin sus hijos menos Sun Ni. Igualmente, Sun Ni les respondió:

¿Cómo sabéis lo que es mala o buena suerte?

Tras guardar un largo silencio, uno de ellos respondió:

Nosotros no sabemos lo que es bueno y es malo, pero tú sí, Sun Ni, sé nuestro alcalde y guía nuestro destino. Nos sentiremos muy afortunados.

Sabio

Sun Ni, esa misma noche partió con su hijo y sus caballos a las montañas del Oeste donde se retiran los sabios. Cansado y dispuesto a meditar…      

A veces, el destino nos inquieta. Queremos saber qué sucederá y, mirando al futuro o al pasado, perdemos lo que es nuestro presente.      

A veces pensamos que algo es malo o bueno, pero sólo tenemos que ir viendo los orígenes de las cosas que nos van llegando después…

Más información – El destino de los hombres       

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Un comentario

  1.   Amabel dijo

    Precioso, te da un gran lección ante la vida.

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