La maldicion de la momia del Titanic

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El Titanic dio origen a una leyenda tan magnifica que lo mantendrá vivo a través de los tiempos y entre sus innumerables historias se encuentra la maldición de una momia que transportaba y a la que también se le atribuyó parte de su fatídico destino.

Según cuenta la historia el Titanic transportaba de contrabando con destino al nuevo mundo, un sarcófago de una sacerdotisa egipcia, perteneciente a un comerciante de arte sin escrúpulos, que la había robado de una excavación arqueológica y que iba a venderla a un museo en Nueva York por medio millón de dólares.

Pero los egiptólogos al enterarse de este hecho y el destino final del Titanic, hicieron referencia a que el dios Anubis expresó su enojo desatando una maldición sobre la majestuosa nave, considerada como la mas grande jamás construida.

Al parecer según los entendidos en egiptología, los egipcios tenían una postura muy concreta respecto de los saqueadores de tumbas, por lo cual se ocuparon de generar intrincados laberintos y dispositivos de seguridad en las tumbas para evitar su robo.

Pero más allá de los dispositivos físicos, fueron los místicos los más temidos, como las maldiciones y en este caso particular el Titanic no estuvo exento, tejiéndose inmediatamente después de su hundimiento la historia de la maldición de la momia, atribuyéndole a Anubis la represalia contra el Titanic, logrando así que la momia fuera al fondo del mar para que finalmente encontrara descanso eterno, lejos de las intenciones humanas con fines de lucro.

La maldición también se extendió al comerciante que pago el traslado de la momia a los EE.UU., ya que también falleció de un ataque cardiaco, pero un día antes de que el Titanic se hundiera.

Imagen: Bp

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