Plantas mágicas, la Mandrágora

Una de las plantas mágicas por excelencia es la Mandrágora, que además de poseer una energía poderosa tiene la capacidad de provocar malestar a las personas y los animales si es mal utilizada.

Otra de las características interesantes la mandrágora es que la forma de su raíz en muchos casos se asemeja a la forma humana. La mandrágora verdaderamente mágica es la que crece en el Tíbet, cultivada por sacerdotes a la sombra de los bosques y a orillas del río… sitios ocultos en el bosque donde el sol no llega.

Las principales culturas antiguas conocían sus virtudes y sus peligros. Utilizaban diferentes partes de la planta para mejorar las capacidades amatorias de los hombres, para curar algunos malestares y para provocar la muerte.

Otras historias sobre esta planta, dicen que la forma de su raíz pertenece a la de un espíritu que vive encerrado en ella y que al ser arrancado de la tierra gime y grita espantado, para que la raíz nos de todas sus virtudes hay que saber acallar este gemido, cortando la raíz de la forma correcta y si es posible durante la Luna Nueva.

Si se la sabe utilizar es la planta que lo cura todo. Los hechiceros saben hacer con ella potentes afrodisíacos, somníferos, calmantes para el dolor y para los problemas de circulación.

Dependiendo de la cultura que nos enseñe las cualidades de la mandrágora, será una representación de la suerte o de la desdicha. Se la conoce en forma de hada, Maglore o en forma de diablo, Mandrágoros.

En la actualidad las cualidades de la mandrágora son solamente conocidas por los herbolarios de edad y los que fueron enseñados por maestros orientales. En las herboristerías orientales se puede llega a encontrar mandrágora pero no frecuentemente.

Esto es en parte porque no cualquiera puede hacer un talismán de mandrágora o utilizarla en algún conjuro ya que por su dualidad y gran poder puede llegar a provocar mucho daño.

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