La superstición de derramar sal

Derramar sal en casi todo el mundo es un hecho de muy mala suerte, en Europa desde muchos siglos atrás derramar sal se relaciona con un presagio del mismo diablo, es más se dice que vertiendo sal por detrás del hombro izquierdo se contrarresta la mala suerte que se va a tener por derramar la sal. Pero descubramos el origen de esta superstición, quizá la más popular de todas en el mundo.

La más popular de las versiones del por qué derramar sal es de muy mala suerte, es la de que Judas Iscariote derramó la sal durante la última cena, así como podemos observar en la fotografía de la famosa pintura La Última Cena, de Leonardo Da Vinci. Pero esta teoría del porque derramar sal es de mala suerte, ya que en esa época la sal era un ingrediente muy preciado, además de ser un símbolo de confianza y amistad. En un proverbio alemán reza el dicho: “aquel que derrama sal despierta a sus enemigos”.

Según el escritor francés Charles Nodier, sostiene en las culturas salvajes, que el acto de derramar sal, es un rechazo a la protección y hospitalidad que nos brindan, y que nos hace pensar que son extraños o asesinos.

La sal también es asociada con  la religiosidad y la iglesia en sí, los motivos son distintos y variados. La sal es utilizada en preparación del agua bendita, se le asocia a Jesús con  la “Sal de la tierra”.

A ciencia cierta no se puede determinar en qué momento y dónde nace esta popular superstición, peor de lo que si estamos seguros es que está muy arraigada a muchas culturas por el mundo entero, así que más vale prevenir derramarla, y si sucede de manera inconsciente nada cuesta echar un poco de sal por encima del hombro izquierdo.

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