Las brujas y su mística

El mundo de la magia, la historia, las ciencias para normales pero también la vida cotidiana están plagadas de historias de seres increíbles que tienen mejor o peor fama dependiendo del tiempo histórico y la cultura.

Las brujas, por ejemplo, son uno de los seres más cuestionados en la historia. Durante muchos años se las consideraban seres malignos, emparentados con el demonio y las fuerzas negativas. Pero en otras partes del mundo, y en otros tiempos también las brujas son seres que despiertan la curiosidad.

Un dato que no cambia ni con el tiempo y ni con la cultura es su atuendo y apariencia física, sombreros largos y puntiagudos, verrugas en la nariz, una escoba en la que pueden volar, un caldero al fuego y un gato o lechuza como mascota.

Las brujas originariamente eran mujeres que preferían adorar a dioses como la luz, la luna, las estrellas y la naturaleza, en lugar de tener una religión como la preferida por la mayoría de las personas.

Las brujas tienen grandes conocimientos sobre las energías, las plantas y las piedras y este es uno de los motivos por el cual se les temía, al conocer y manipular las influencias energéticas de los seres, se creía que podían manipular a las personas o los animales.

Eran las que podían hacer hechizos capaces de provocar amor, odio o de modificar las apariencias de las personas o las cosas. Pero se podía pensar que las brujas también eran estudiosas como los antiguos alquimistas que habían logrado comprender algunas fuerzas de la naturaleza y podían crear hechizos como los que ahora conocemos como rituales comunes y que han quedado plasmados en diferentes historias.

Muy lejos de la verdad está el hecho de que se comían a los niños o que eran seres maléficos por naturaleza… en todos los ámbitos de la vida hay gente de bien y gente de mal. Pero las brujas siempre serán las protectoras del poder de la naturaleza, los y las energías.

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