Leyendas argentinas: el lobizón

lobizon

El lobizón es una de las criaturas de las leyendas argentinas. Se trata del séptimo hijo varón de una prole masculina (la leyenda también dice que la séptima hija mujer será una bruja). El lobizón sufre una terrible transformación los días martes y viernes, principalmente en los meses impares.

Según la leyenda del lobizón, el aspecto cambia hasta recordar al de un joven alto, escuálido y con un fuerte hedor que proviene de una cruza de perro y lobo. Los lobizones siempre tienen color oscuro, se alimentan de carroña y carne de niños, también ataca a mujeres jóvenes, pero por alguna razón no disfruta comerse a los adultos.

¿Dónde se encuentra el lobizón?

Según las leyendas, el lobizón habita en las regiones de la Mesopotamia argentina (Entre Ríos, Misiones, Corrientes). También se lo puede encontrar en el sur de Brasil, un país vecino con el que se comparten muchas zonas de contacto y entre los que se moverían los lobizones.

La única forma de defenderse contra los lobizones es utilizando armas blancas o de fuego, que hayan sido previamente bendecidas. Cuando el lobizón es herido, vuelve arrastrándose a su cubil donde morirá desangrado una vez que haya recuperado su forma humana. Es una criatura sufrida porque no puede controlar sus instintos pero al morir recupera la cordura y la esencia humana.

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