No hay mancia más curiosa que la “Gastromancia” (II)

Pregnant belly

Segunda y última parte de la gastromancia, la mancia más original de todas las que llevo comentadas este mes. Decíamos esta tarde que había dos maneras diferentes de practicar la gastromancia, el método de adivinación a través del estómago.

Antes habíamos dejado al adivino invocando a los espíritus con un montón de cirios encendidos y rodeado de recipientes llenos de agua limpia que, al agitarlos, hacía que los espíritus respondiesen a través del estómago del adivino.

El segundo método no es tan “particular”. En esta ocasión vamos a necesitar hacernos con antorchas, velas, vasos llenos de agua y una mujer embarazada. (Ahora mismo os estáis esperando cualquier barbaridad, eh? Tranquilos.) Primero empezaremos encendiendo las antorchas -damos por hecho que estamos en un lugar oscuro-. Colocaremos los vasos llenos de agua uno al lado del otro, colocando las velas encendidas detrás de los vasos. Aquí venía la parte en la que participaba la mujer embarazada. Ya con las antorchas encendidas, los vasos de agua colocados y las velas detrás, se pedía a la embarazada que observase muy bien las figuras que el reflejo del fuego hacía en la superficie de los vasos de agua. A partir de esas imágenes que la mujer embarazada iba diciendo, tras interpretarlas, irían saliendo las respuestas necesitadas.

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