
Una de las preguntas que el hombre se realiza casi cotidianamente es el motivo de su existencia. La razón de ser. Los lineamientos del destino y los motivos para que los eventos se desarrollen de una manera determinada.
El aforismo de Frederik Nietzsche deja en claro el rumbo de nuestra reflexión: “El que tiene un carácter, también tiene una vivencia típica, que siempre se repite”. Así vemos personas que son de enojarse fácilmente, otras que demuestran gran actividad y entusiasmo en todas sus tareas, este tipo de características configuran el modo de ser de los individuos.



