‘Paranormal Witness’: el secreto de Lynchville (I)

Paranormal witness

De las cosas que todo el mundo sabe con el paso de los años es que, esa persona, la de tu vida, sólo aparecerá cuando no la estás buscando. Tonya era feliz con sus dos hijas, KK y Hailey, siendo una madre soltera. Quizás fuese por eso, cuando se está en uno de esos momentos buenos, uno termina por irradiar toda esa luz que acaba atrapando a “esa persona” cuando menos se o te lo esperas.

Sergio entró en la vida de Tonya, KK y Hailey. No suele ser fácil conseguir que dos niñas acepten a una nueva pareja, a no ser que su experiencia anterior haya sido un total desastre. Pero entrar en esos detalles sería salirse del tema. Sergio consiguió ocupar con éxito ese hueco que existía en la figura paternal dentro de la familia de Tonya. Su relación con las niñas era de total complicidad. KK, la más pequeña, conseguía ser encantadoramente insoportable con sus constantes bromas a Sergio. ¿Pero quién no sueña con eso a la hora de formar una familia?

Todo marchaba bien. Ahora tocaba cambiar de casa. Fue en Ponca (Oklahoma) donde pasó delante de los ojos de Tonya “su casa”. Esa era la casa ideal para su familia, la casa que ella quería. Fue sólo cuestión de tiempo que acabasen viviendo en esa casa. Ahora tocaba hacerle unos arreglillos. La casa era muy antigua y, al menos, había que adaptarla al gusto de todos. Empezaron pintando la habitación de Hailey. El color que ella quería para su habitación era el rojo.

Más información – ‘Paranormal Witness’: la leyenda del tío Will (IV)
Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora

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