‘Paranormal Witness’: las cartas del ático (IV)

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Las cosas iban llegando a la nueva casa poco a poco. Uno de esos viajes lo hizo una amiga de Rebecca, Destiney. Con el coche cargado de cajas, Destiney se reencontró con su amiga y se dispuso a ayudarla. Destiney recién se había bajado de su coche cuando veía a Rebecca en una de las ventanas de la planta superior. Le saludó con una voz sin fijarse si el saludo le fue devuelto. No había terminado de acercarse a la puerta cuando Rebecca abría la puerta principal y le saludaba, feliz de verla.

Eso no podía ser. No hacía ni dos segundos que había visto a Rebecca en la planta de arriba. Destiney hizo por pasar página y centrarse en ayudar a su amiga. Salió a por una segunda caja. Rebecca seguía dentro de la casa. Al entrar, Destiney vio a Rebecca en una de las habitaciones. Le volvió a pedir ayuda. Las cajas pesaban mucho y todavía quedaban unas pocas en su coche. Destiney fue a por su tercera caja. Al entrar, Rebecca seguía en el mismo punto. Destiney se puso seria: “-¿piensas ayudarme con las cajas?” “-¿Decías algo, Desti?” Rebecca estaba frente a Destiney y no en la habitación en la que acababa de verle, y no una vez, sino tres.

Desti se puso muy seria y le recriminó que llevaba todo el rato hablando con ella, pidiéndole ayuda con las cajas. Rebecca aseguraba que con ella no había hablado nada, ya que había estado todo el rato en las habitaciones del fondo. Aunque todo este enfado y sorpresa de Destiney sólo servía para una cosa: asumir de manera cada vez más segura que en esa casa ocurría algo.

Más información – ‘Paranormal Witness’: las cartas del ático (III)
Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora

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