Para muchas especies animales el momento de la reproducción comienza con la exudación de determinados olores que son emanados de manera natural, dependiendo de la especie, por el macho o por la hembra.
No sabemos si fue debido a esta observación o bajo qué circunstancias, nacieron hace miles de años las esencias afrodisíacas, perfumes famosos por despertar el deseo sexual.
Lo cierto es que existen perfumes para enamorar y debemos saber usarlos como herramientas de seducción. Hay una fragancia para cada ocasión y rituales para potenciar sus efectos.
Jóvenes: entregarle a ese amigo especial un pañuelo impregnado con gotas de agua de azahar.
Madurez: en esta etapa de la vida, el perfume de violetas está particularmente indicado, lo más conveniente es perfumar el ambiente, con sahumerios o aceites esenciales de este aroma. Un ritual específico para atraer la seducción de un hombre o revitalizar un matrimonio de muchos años es vaporizar el ambiente con una preparación de agua mineral y tantas gotas de extracto de perfume de violetas como años de matrimonio tenga la pareja. Si usted es hombre y desea seducir a una mujer mayor debe regalarle un objeto impregnado con esencia de jazmín.
Conservar el deseo: para avivar la pasión en un matrimonio que está pasando un momento de decadencia coloque flores de lavanda naturales en varios rincones del dormitorio y perfúmese con esta esencia antes de acostarse.
Aromas según el signo: si pretendemos encender el deseo de un nativo de un signo de Fuego (Aries, Leo y Sagitario) debemos diluir en un cuarto litro de alcohol y la misma cantidad de agua mineral, un frasco entero de aceite esencial de canela.
Para seducir un nativo de un signo de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) debemos mezclar diez gotas de aceite esencial de rosa en un cuarto litro de agua de azahar.
Si la persona es un nativo de un signo de Agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) debemos inclinarnos hacia las fragancias ácidas, diluir en un cuarto litro de agua mineral y un cuarto litro de alcohol la mitad del contenido de un frasco de aceite esencial de limón y otro tanto de aceite esencial de naranja.
Debemos perfumarnos con estas esencias y la fragancia penetrará lentamente en su espíritu hasta enamorarlo por completo.
Si somos incondicionales de algún perfume en particular y sentimos que el mismo representa nuestra personalidad y se ha convertido en nuestro distintivo pero, también deseamos con fuerza seducir, basta con agregar una pequeña pizca de azafrán a nuestro perfume tradicional para otorgarle al mismo un poder afrodisíaco difícil de resistir.




