Piedras energéticas, la Amatista

La energía que los minerales atraen o proyectan influyen en los seres vivos tanto es su estado de ánimo como en su plenitud física.
Conociendo sus características podremos utilizarlos como amuletos o elementos de estímulo para diferentes situaciones.

La Amatista es una piedra llena de mística y además está dentro de la categoría de piedras semipreciosas. Las grandes civilizaciones de la antigüedad conocían muy bien su poder y la consideraban como una piedra preciosa del mismo tenor que el diamante en la actualidad.

Su energía se utiliza para ayudar al Chakra del tercer ojo aclarando la visión objetiva de los acontecimientos y la armonía psíquica. Para que su influencia se concrete debe usarse a la altura de este chakra, es decir sobre la frente y entre los ojos.

En su relación con el tarot, la amatista se relaciona directamente con la sacerdotisa. Ayuda a comprender la verdad y la solución a los conflictos. La amatista se utiliza en el ambiente para que reine la paz.

Según la astrología la amatista se relaciona directamente con el signo Piscis y el planeta Neptuno. En este signo refuerza el sentido de la realidad y les da coraje en las situaciones complejas. Si el pisciano es nacido bajo el planeta Júpiter la amatista pacifica el espíritu salvaje y controla sus paciones.

La amatista tiene mucha energía que influye tanto en la psiquis como en el cuerpo, se dice que atrae al amor y la suerte, favorece la videncia e incrementa la actividad intelectual. Llevar una amatista es augur de buenaventura.

En especial para los niños y las personas que sufren muchas preocupaciones, colocar una amatista bajo la almohada ayudará a conciliar el sueño y descansar sin pesadillas. Si la persona que la utiliza sabe utilizar su videncia es probable que tenga sueños proféticos.

La amatista protege a los viajeros porque abre la percepción, otorga paz y calma los estados de ira. Una amatista en la casa ayuda a mejorar el ambiente y a alejar los malos hábitos y las adicciones.

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