Piedras energéticas, la Hematites

Hematites

La hematites recuerda por su nombre a la sangre aunque se presenta como un sólido y pesado bloque plateado veteado con negro y rojo, por lo que no se sabe exactamente por qué se la relaciona tanto con la sangre.

Se dice, que cuando se la pule o degasta la piedra “sangra” o produce manchas rojizas y también “cicatriza“, es decir, si se la rasguña y luego acaricia la piedra se recupera.

Se la utiliza entonces como amuleto contra las heridas y las hemorragias. Es la piedra de los guerreros ya que ofrece resistencia y fortaleza y por eso también es la piedra de las embarazadas y los partos.

Si se utiliza como adorno en el cuerpo, una pulsera, collar o anillo, la hematites estabiliza la energía física previniendo enfermedades.

Si se coloca un trozo de esta piedra dentro de un tarro de crema humectante aumentará las capacidades de los minerales y proteínas rejuveneciendo la piel de quien use la crema.

Debajo de la almohada ayuda a dormir mejor y descarga la energía. Si una persona se siente mal, está muy preocupada y esto le provoca tensiones en el cuerpo y no le permite descansar, debe sostener una hematites con su mano proyectiva, es decir la que usa para escribir, y concentrarse en su energía para que equilibre cuerpo, alma y mente. Muchos advierten que si se utiliza sin necesidad puede desbalancear el organismo.

Las personas perceptivas o que pueden interpretar el futuro para aumentar su percepción pueden encerrarse en un cuarto y a la luz de una vela roja que ilumine una cara de la hematites, hacer una pregunta y ver o escuchar la respuesta que dará la piedra.

Las vibraciones de esta piedra ayudan a la concentración pero no son ondas espirituales sino terrenales, por lo que no es buena piedra para estudiar pero sí lo es para sentirse calmado, con valor o con el coraje suficiente para hacer frente a los problemas.

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