¿Qué es el karma y cómo se manifiesta?

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Karma significa "acción" en sánscrito y de acuerdo con las enseñanzas de Buda, las circunstancias por las que deberá atravesar cada vida, tanto afortunadas como desafortunadas, es un resultado directo del karma o las acciones cometidas en las vidas pasadas.

Cada palabra virtuosa y no virtuosa, pensamiento o acción crea una impresión que en algún momento va a ser reflejada como karma positivo o negativo, donde la intención o la actitud mental son las que determina en gran medida el peso del karma individual, para bien o para mal.

Por ejemplo la motivación para ayudar a alguien es más pura, por que surge desde la compasión y no del deber u obligación. Del mismo modo una acción premeditada dañina, da como resultados kármicos acciones nocivas nacidas de lo impulsivo y por lo tanto se puede deducir que las acciones basadas en un motivación pura, son más fuertes y se manifestará siempre por encima de lo negativo, mejorando el karma futuro.

La mente no tiene forma y es una entidad separada del cuerpo, porque el cuerpo muere pero la mente no, ya que pasa a un estado subconsciente más profundo y según el “Libro Tibetano de los Muertos”, este estado recibe el nombre de “Bardo”, es decir un estado intermedio donde el karma pasado positivo o negativo, surge en la mente-esencia donde madurará para instalarse en una nueva vida o renacimiento.

Muchas veces cuando las dificultades aparecen en la vida creemos que son casualidad o destino, reaccionamos quejándonos o culpándonos, pero sin embargo son el resultado de un karma negativo generado en una vida pasada, que se materializa buscando solución o volver a gestarse para incrementar su negatividad aún más.

Cuando tenemos una reacción consciente ante las dificultades que  acepta la culpa, es porque inconscientemente sabemos que son nuestras acciones del pasado las que crean las dificultades presentes, y es cuando aceptamos la responsabilidad o nos hacemos cargo, situación que transmuta el karma negativo en positivo, favoreciendo así nuestra evolución personal.

La ley del Karma nos enseña que no debemos tener pensamientos agresivos o tomar acciones negativas hacia nosotros mismos o alguien más, cuando aparecen las dificultades en la vida, para así poder transformar el karma negativo a positivo, debiendo utilizar la aceptación y la paciencia, dos virtudes evolutivas que solo se van adquiriendo después de muchas vidas, pero cuando se arraigan, el camino hacia la luz se abrirá para completar el ciclo evolutivo y así trascender a la paz eterna.

Imagen: Flickr

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