Quién nos ofende realmente?

Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida sintiéndonos ofendidos porque los demás no nos tienen consideración, nos sentimos ofendidos porque alguien nos hizo algo o porque no nos tuvieron en cuenta.

La verdad es que nadie nos ofende, nuestra importancia personal nuestro ego es el que reclama esta atención, nuestra imaginación, nuestros pensamientos son los que se recrean en esas ideas, las expectativas que tenemos hacia los demás es lo que hace que nos sintamos ofendidos.

Pero la realidad es que nadie nos ofende, son las ideas que tenemos acerca de cómo deben ser los demás con nosotros o de cómo deberían ser las circunstancias que estamos viviendo las que nos ofenden.

Cuando nos damos cuenta que estas ideas las hemos aprendido en nuestro entorno de vida diaria, que las hemos aprendido desde la infancia que han sido transmitidas por los seres más cercanos, como nuestros padres y maestros, reconocemos que son una cárcel para nosotros ya que estas ideas no nos pertenecen, nos han sido inculcadas, nos han sido sembradas y que la mayoría de ellas son ideas falsas

Que debemos hacer en esta situación? Como podemos escaparnos de esa cárcel que nos aprisiona y que nos produce tanto sufrimiento, como es el de sentirnos heridos y ofendidos?

Nuestros pensamientos como ya vimos son el motor que produce esta energía negativa, al darnos cuenta de que no tenemos porque “tomarnos todo como personal”, nos abrimos a una nueva idea, que al experimentarla podemos deducir si lo que estamos viviendo es verdadero o falso.

Pensar menos sentir más, abrirnos a experiencias nuevas para cambiar nuestros pensamientos negativos, ver la vida en colores, sentir que nuestra estadía en el planeta tierra es muy corta y que no vale la pena ocupar nuestro tiempo en sentirnos heridos ni ofendidos por nada ni por nadie, sería la  meta para iniciar un cambio positivo en nosotros

Te puede interesar

Escribe un comentario