Quiromancia, las líneas de la mano

El destino no está escrito en ninguna parte, pero nuestro destino se verá influenciado por nuestro carácter y personalidad.

La forma de ser de cada persona está influenciada desde su nacimiento por los astros y las marcas que tenga en su cuerpo, por esto la quiromancia interpreta la forma de las manos y las líneas que tiene grabadas para comprender los caminos que podría recorrer cada persona.

La quiromancia interpreta cada parte de la mano, y quizás el aspecto más conocido o mencionado es de la interpretación de las líneas.

La línea de la vida, nace debajo del índice y termina en el inferior de la palma. Es preciso dividirla en períodos de 7 años para ver en cuál de estos nos sucederá algún evento significativo.

Dependiendo del punto de arranque y el monte en el que esté más o menos marcada nos indicará la vitalidad o compromiso de esa vida. También influye, en la terminación hacia donde se dirige y con la intensidad que lo hace.

Otra de las líneas es el Anillo de Familia, que rodea la base del pulgar. Si parece con forma de cadena indica la importancia que tiene la familia para esa persona. Si no hay anillo, entonces puede indicar indiferencia o ausencia de lazos.

Luego encontramos la línea del destino, que no aparece en todas las manos y no siempre nace en los mismos montes. Si nace en el Monte de Neptuno en dirección al de Saturno indica logros y éxito pero si se ubica debajo de la línea de la vida, bajo el Monte de Venus indica que para lograr el éxito necesitará del esfuerzo personal.

Estas líneas pueden ser visualizadas sólo en una de las manos, por lo que se debe elegir la derecha que es la que habla de las cualidades adquiridas durante la vida de la persona. La mano izquierda nos hablará de lo congénito, es decir, de lo heredado.

La línea que se debe leer en ambas manos para obtener la descripción correcta es la de la cabeza ya que de haber diferencia nos indicará que la persona o bien no pudo seguir sus tendencias naturales o bien que se ha cultivado y superado las barreras que imponían los genes.

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