Rituales de los Monjes Tibetanos, proporcionan la longevidad


Estos rituales  físicos que son practicados por los monjes tibetanos,  se deben realizar diariamente.

Su disciplina no debe interrumpirse, si por algún motivo se deja de hacer un día, no es necesario iniciar de nuevo, pero si pasan más de dos días si se deben volver a comenzar.

Estos rituales se deben trabajar así: La primera semana,  cada ejercicio se hará 3 veces. La segunda semana,  cada ejercicio se hará 5 veces. La tercera semana,  se harán 7 veces y así se seguirán haciendo por semanas,  hasta que  cada ejercicio se deberá ejecutar 21 veces.

El primer ritual: con los brazos en forma de cruz, se inicia girando de izquierda a derecha en sentido de las  manecillas del reloj, contando 12 vueltas. Estas se pueden realizar al ritmo de cada persona. Si se siente mareado el secreto está en llevar la atención al ombligo y tratar de mantenerse allí mientras se gira. O cuando se terminen los giros cruzar los brazos sobre el pecho y bajar la cabeza, con los ojos cerrados. Esto ayudara a que el mareo pase. Con las repeticiones diarias esta situación tiende a mejorar.

El segundo ritual: Tendido en el piso, sobre una alfombra cómoda, los brazos a lo largo del cuerpo, las palmas de las manos tocando el suelo,  se suben  los pies, se inhala el aire  y se levanta la cabeza llevando la barbilla y presionándola en el  pecho. Al bajar los pies,  se vota el aire. En este ejercicio es importante no doblar las rodillas, tratar de mantenerlas rectas en lo posible. Se expira el aire, se baja la cabeza y a continuación las piernas. Y se vuelve a repetir el ritual.  Con la continuidad, se tiende a mejorar la posición.

Estos rituales los efectúan los monjes tibetanos en su vida diaria, los cuales forman parte de su rutina espiritual  junto   con la meditación. Se dice que muchos de estos monjes son persona de muchísima edad y sin embargo los practican sin ningún problema ni físico ni de su salud, por el contrario pareciera que estos rituales les han proporcionado beneficios en su salud y  además el don de la longevidad.

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