Runas, tirada de Runas: para algunos el único arte adivinatorio que existe. (Parte I)

runas vikingas

 

 

Se ha escrito mucho sobre las Runas Vikingas pero no tanto como para evitar que la mayoría de las personas las considere un sistema adivinatorio más, en el que se asocia a cada figura con un significado y se pueden obtener de ellos una predicción del futuro.

Antes de introducirnos en la magia de las Runas y en su sistema, que es muy complejo, precisamos tener en cuenta que es casi imposible estar en armonía con sus significados si no nos conectamos con sus orígenes, con la tradición en los que fueron convenidos estos significados y con las influencias de los mismos así como con el sentido social, práctico y estratégico que le dieron nacimiento aunque, sin duda alguna, el más importante de todos ellos es el sentido místico y trascendental que impregnan las famosas Runas Vikingas.

Las Runas son piedras que representan símbolos simplificados de las fuerzas cósmicas que conciernen a cada uno de nosotros y de nuestro entorno -más allá de las creencias religiosas o ideológicas- y que se han utilizado desde tiempos remotos tanto para conocer el futuro como para entender nuestro destino en relación directa con el “Hado” de las diferentes vibraciones cósmicas en las que fluctuamos a diario, como en los efectos que nuestras acciones puedan llegar a provocar.

El especialista que tire las Runas no debe limitarse sólo a seguir una simple técnica, sino que debe entregarse durante la tirada en una condición shamánica o chamánica, colocándose en perfecta armonía con los significados y las vibraciones de las Runas Vikingas para comprender que su rol no se reduce a tirar las Runas, sino que debe instituirse en una conexión íntima con el bastidor de vibraciones que se entrelazan en el universo que llamamos realidad. Debemos comprender que las Runas se destinan a la adivinación sólo aleatoriamente porque sus potencialidades van mucho más allá, pudiendo las mismas, las Runas y sus potencialidades, devenir en verdaderos útiles de magia, capaces de trocar energías y fuerzas muy poderosas y que pueden realizar cambios impensables en nuestro mundo interior de igual manera que en el mundo exterior.

Cuando se tiran las Runas Vikingas se disparan hechos y acontecimientos que tendrán una trascendencia vital para nosotros.

No es únicamente el interés mágico de las 25 figuras, más la incorporación de la Runa Blanca, también las Runas se utilizan como fuente para la meditación, para ponernos en comunión “de una forma shamánica” con los estados de conciencia y la realidad alternativa que se encuentran más allá de nuestro mundo consciente, que es, ni más ni menos que nuestro mundo cotidiano. (Continuará)

 

(Hado: fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos. Shamán, shamánico: facultad de curar, de comunicarse con los espíritus.)

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