Satanás

Satanás o también conocido como Satán, es una criatura que algunas religiones lo consideran la representación del mal. Es asociado a un ángel caído que desobedeció a Dios y se reveló a él. La palabra Satanás proviene del latín, pero a su vez deriva del arameo, que significa adversario o enemigo. Pero también se desliza la versión que derivaría del término bíblico hebreo “ha-shatán”, que se refiere a un espía errante de Dios sobre la Tierra.

El término “shatán” aparece en el libro bíblico Números, aparece como el ángel que envía Dios a impedir que Balaam maldiga al pueblo de Israel. En otros pasajes bíblicos también es nombrado como el ser que incita al hombre al pecado, ya en el Nuevo Testamento, Satanás es calificado como el enemigo de Cristo, desde ahí se le considera un personaje totalmente maligno.

“En la  lengua árabe se le llama shaytán, que significa serpiente”

En Grecia, Satanás sería el equivalente al Diablo, esta palabra viene de la conjunción de los vocablos “dia-ballö”, que significa oposición  o enfrentamiento, así como adversario o enemigo, tan igual que en el arameo antiguo.

A pesar que siempre se le asocia a Lucifer o se le considera un sinónimo, en el judaísmo, básicamente en el Antiguo Testamento, Satanás es llamado Belial, considerado un apelativo de Satanás, así como Beelzebú, Semyazza y Azazel, todos estos nombres considerados otras maneras de llamar a Satanás.

Ya en el Nuevo Testamento, los nombres Satanás y Lucifer se unen para dar nacimiento a un ser único llamado Diablo. Pero a pesar que todos los consideremos sinónimos o el mismo ser con distintos nombres, algunos insisten en separarlos y decir que se trata de distintos seres malignos, que tienen en común ser enemigos de Dios, formando una especie de triunvirato.

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