Tienen nuestros pensamientos un poder?II

Somos lo que pensamos esto es indiscutible. Si somos personas amables, cálidas, amorosas, sinceramente con los que nos rodean,  sin duda alguna,  nuestros pensamientos son positivos. Si por el contrario siempre nos estamos quejando, si nos mantenemos con actitudes de rencor, resentimiento, y odio hacia lo que nos rodea, nuestros pensamientos son negativos.

Cuando tenemos una preocupación centramos toda nuestra energía en ese pensamiento convirtiéndolo en lo más importante de ese momento y muchas veces ese pensamiento, nos traerá  ideas que a lo mejor no van a solucionar el problema del momento, sino que empeorará la situación que estamos viviendo y nos podrá llevar a tomar decisiones que no serían las más adecuadas. Es precisamente en este momento donde debemos estar más tranquilos y tener una actitud de separación con el problema mismo.

Qué estamos sembrando con nuestras ideas, con nuestro pensar? Lo que pensamos se convierte en hechos, en acciones, nuestros pensamientos cuando son repetitivos  ganan mucha fuerza. Esto no es nuevo para nosotros sabemos que es así. Cuando alimentamos pensamientos de rechazo hacia alguien, o hacia algo, al estar cerca de ese alguien o algo, o con el solo pensamiento aparecen en nuestro cuerpo actitudes de malestar y repudio. Se pueden imaginar lo que sucede con pensamientos alimentados con ira, rencor, odio, resentimiento. etc.

Sin duda nuestra vida con este tipo de pensamientos  se convierte en un campo de batalla en donde la guerra afectará no solo a las personas, animales o cosas que están a nuestro lado sino que también afectará a nuestro cuerpo, a nuestra mente y a nuestro sentimiento.

Nuestra mente siempre está llena de pensamientos, debemos darnos cuenta de esto. Que estamos pensando en este momento? Qué tipo de pensamiento estamos elaborando en nuestra mente.

Los invito a realizar el siguiente ejercicio. En el momento que tenga un problema, en lugar de ponerse inquieto y con el ánimo revuelto,  se sienta tranquilo en un sitio íntimo, respira por varias veces, y está atento a su respiración, trae a su mente lo que le está sucediendo, como si lo observado fuera de otra persona, y centra su pensamiento en lo justo del problema,  sin agregarle emocionalidad ni ningún otro pensamiento, se dará cuenta que el resultado de lo que piensa va a ser diferente al pensamiento inicial y la resolución del problema va a ser en forma más justa,  acertada y apropiada.

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