Vampiros ¿verdad o mito?

Una de los mitos con más tradición y más adeptos en el mundo entero, es sin duda el  de los vampiros, estas criaturas oscuras que se alimentan de sangre y tienen extraños poderes. Aunque su vigencia es indudable, estas leyendas son de larga data. Ya en la antigua Grecia, en las culturas judía, romana y mesopotámica ya se hablaba en sus leyendas de estos seres demoniacos con mucha sed de sangre.

Pero los vampiros toman una relevancia que existe hasta el sol de hoy,  en el siglo XVIII, justamente al sur este de Europa, sobre todo en Rumanía en donde nace una leyenda que ha trascendido en el tiempo, Drácula.

Los vampiros han sido tomados como referencia y han obtenido protagonismo a través de la literatura, y hoy por medios como el cine y la televisión. Como todo personaje popular ha sido víctima de los arquetipos. Arquetipos que lo encasillan como una figura sombría, nocturna, pálida, de colmillos afilados y con una inagotable sed de sangre. Además de la estrecha relación que tiene con la religión, Dios y el diablo.

Antiguamente el beber sangre se asociaba a los espíritus y a los muertos demoniacos, más que al propio vampiro, La cultura grecorromana asocia a los vampiros a las nombradas por Homero, como “sombra de los muertos”, estos relatos son asociados con algunos personajes de la propia mitología romana o griega, a dioses como Hades, Empusa  y Lamia.

Hoy en día tenemos el concepto de vampiro muy asociado a la obra  del escritor irlandés Bram Stoker, quien dio vida quizá al vampiro más famoso de todos los tiempos, Drácula. Pero al margen de la literatura y la ficción, realmente existieron o existen los vampiros, esa es una interrogante que tiene muy lejos la respuesta definitiva.

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