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hadas de tierra Las hadas de la tierra

Las hadas de tierra forman parte del último grupo de clasificación de las hadas de acuerdo a los textos actuales. Dicen que las hadas de tierra son los seres más antiguos del planeta, de allí que sean pacientes y muy bondadosos, aunque también un poco soberbios.

Adquieren diferentes formas y tonalidades de verde y marrón, siempre relacionándose con elementos que reflejen la generación de vida. Las hadas de la tierra representan el invierno y la noche. Viven en construcciones antiguas, en colinas y bosques centenarios. Las hadas de la tierra más conocidas incluyen a las dríadas, damas verdes y alseides.

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ondinas Ondinas, hadas de agua y su historia

En la clasificación de hadas según los elementos que dan forma al planeta, las hadas de agua son quizás las más conocidas. Las principales virtudes el agua están relacionadas con el amor y la vida, siendo este el líquido indispensable para el desarrollo de la vida tal y como la conocemos. Las hadas de agua son bondadosas y muy amigables, pero en algunas ocasiones se las retrata enfadadas o violentas.

Suelen vivir en arroyos, ríos o lagos. Su color favorito es el azul y normalmente lo visten para aparecerse al atardecer frente a los humanos. La bondad de las hadas de agua se refleja principalmente en la creencia de los pescadores y marineros, que siempre sostienen que estas hadas los ayudan a sobrevivir en las noches de tormenta.

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estirge Brujería en la antigüedad

La creencia en los poderes de la magia, ya fuese ésta con fines positivos o negativos, ya estaba extendida en tiempos de las antiguas Grecia y Roma. Cuando la magia era con fines positivos ésta se realizaba a menudo públicamente, ya que era considerada como necesaria e incluso existían funcionarios estatales para estos fines: los augures romanos. Por el contrario, la magia negra ya era perseguida. Este tipo de magia era atribuida a hechiceras (“maléficae” en latín), de las que muchos autores clásicos ya hablaban en sus obras.

Según textos, se decía que estas brujas podían transformarse en animales, que podían volar por las noches y que sus prácticas mágicas eran tanto en favor propio como por encargo de terceros. Estas brujas se decía se dedicaban principalmente a la magia erótica, pero también eran capaces de provocar males como tempestades o enfermedades; se reunían por las noches e invocaban como protectoras a diosas como Selene, Hécate o Diana.

Dentro de la creencia grecorromana en la brujería es donde aparece la figura de la estirge, un animal nocturno a medio camino entre el ser humano y el pájaro, del que se decía que se alimentaba de sangre. Es de ahí de donde se dice que surge la figura de lo que hoy se conoce como vampiro.

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hadas de fuego Las salamandras, hadas de fuego

Seguimos analizando la clasificación de las hadas de acuerdo a sus diferentes características. En este caso nos toca hablar de las Salamandras, o hadas de fuego. Se trata de un conjunto de criaturas mágicas relacionadas con el elemento del fuego, y a su vez son una de las representaciones de la Salamandra Legendaria que controla las llamas de gran poder destructivo.

Pero el calor también es una fuente creadora, por eso el poder de las Salamandras suele ser invocado para orientar los rayos que producen las tormentas eléctricas y que terminan destruyendo y modificando el terreno.

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 La leyenda del Gualicho y su uso en la actualidad

Expresiones como “hacer un gualicho” o “engualichar” son usadas en la actualidad en el Cono Sur para hacer referencia a acciones sinónimas al maleficio o, en otros casos, a algunas pociones y plantas referentes a los embrujos de amor.

En realidad, el Gualicho es un tipo de espíritu presente en las mitologías aborígenes de Sudamérica. Se dice que el Gualicho era un espíritu maligno que que provocaba daños y enfermedades. Cuentan que este espíritu habría nacido en las tierras de Tandil (Argentina) y desde allí extendió su dominio por la Patagonia, habitando en cuevas.

Del Gualicho se dice que es un espíritu fuerte y que pocas cosas escapan de su agudeza a la hora de vigilar, presentando diferentes grados de maldad, desde la más cruel hasta la mera picardía, utilizando los sentimientos de las personas. Es por esto que el Gualicho se podría presentar bajo distintos aspectos, ya sea agresivo -como una pelea violenta sin motivo aparente-, engañoso -como pueda ser un accidente natural, heridas provocadas por descuidos, etc…- o desde el amor, siendo este último casi siempre provocado a pedido de una segunda persona, logrando tener más que ver con el uso actual que nombrábamos al principio.