Chamanes y magia (Parte III)

Magia blanca para proteger el hogar

 

El deseo de todos es vivir en paz, armonía, salud y prosperidad en el seno de nuestro hogar, que nada dañe a nuestros seres queridos y que siempre estén lejos de envidias, de energías negativas. Una de las protecciones más efectivas transmitida oralmente en Latinoamérica para resguardar el hogar es la del agua consagrada.

Para realizarla se deben llenar de agua cuatro vasos transparentes y colocarlos sobre una mesa alineados perfectamente con los cuatro puntos cardinales: Norte, Este, Sur y Oeste, de ser necesario ayúdese con una brújula ya que la alineación perfecta es fundamental para este ritual.

Una vez colocados los vasos llenos de agua en su correspondiente posición se ubica el centro (trazar una línea imaginaria de norte a sur y de este a oeste) y se debe encender una vela verde.

Seguidamente se toma un trozo de panal de miel (se compra en casas especializadas en miel o en productos dietéticos) se corta en cuatro partes que se introducen en cada uno de los vasos con agua y se dice la siguiente oración:

“Elemento agua, esencia límpida y pura,

Únete al poder del rayo verde curativo

Y al poder de cohesión de las abejas.

Conviértete en filtro protector para toda mi familia

Por el poder de espíritus de la luz a los cuales convoco”

Seguidamente todos los miembros de la familia beben un sorbo de cada vaso (todos de todos los vasos) y el agua sobrante se vierte en una maceta, preferentemente del interior de la casa, en caso de no tener plantas en el interior del hogar se debe verter en el jardín. Jamás se debe echar por el desagüe, esto es muy importante, el agua debe permanecer en el hogar.

Otro ritual muy antiguo en América del Sur es el de proteger la vivienda contra los robos. Para ello se coloca una herradura que posea un número de orificios impar y se le coloca una cinta roja y por lo menos un clavo de herradura (pueden ser todos los clavos que se deseen pero, por lo menos debe haber uno para que sea efectivo).

Este amuleto se ubica del lado interno de la puerta de entrada de la vivienda con las puntas hacia arriba, o sea, invertida según la imagen común que todos tenemos de las herraduras. Este talismán es un escudo muy poderoso contra la mala suerte, la envidia, los robos y el ingreso de intrusos a nuestro hogar.

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