Creencias y dioses Celtas

88

Los Celtas pasaron sus vidas trabajando los campos para cosechar o criar animales, dependiendo por lo tanto de la fertilidad del suelo y las condiciones del clima en todas las estaciones, por ello veneraban a la naturaleza en sus ritos, ya que de ella dependía su vida o su muerte.

Cada tribu estaba encabezada por un rey, con división de clases, los druidas (sacerdotes), los nobles guerreros y plebeyos. Los nobles luchaban contra sus enemigos a pie con espadas, escudos y lanzas, disfrutando de festines después de cada encuentro.

La religión y los rituales

De la misma forma que otras culturas el estilo de vida de los celtas era influido por creencias, que recibieron el nombre de “druidismo”. Cuando Anglesey fue colonizada por los celtas en alrededor de 100 aC, se convirtió en el centro de esta religión, que se basaba en creencias sobre deidades de la tierra, espíritus de los bosques, dioses como el sol y la luna, así como los duendes y demonios.

El dios supremo de los celtas era Lug, que dio su nombre a la ciudad francesa de Lyon, otro de sus dioses fue “Taranis, o Dagada” como era conocido en Irlanda, conocido como el dios del mundo espiritual. Ogomis era el dios de los guerreros y la realeza, cuyo rostro se dividía en lado sonriente o benévolo y el otro inspiraba literalmente terror.

Los dioses y diosas de la fertilidad abundaban en la tradición celta, como Cernunos del astado o dios de las fuerzas indómitas de la naturaleza, representado a menudo rodeado de ciervos, serpientes y otras criaturas del bosque. Un gran número de animales eran vistos como sagrados por los celtas, entre ellos el jabalí.

Un gran número de celebraciones de distintas culturas occidentales que llegan hasta nuestros días, tuvieron su origen en los festejos celtas, como la fiesta de Halloween, el 31 de octubre, que se cree deriva de la fiesta celta de Samhain, en donde se festejaba el último día del año celta, día en el que las fronteras entre el mundo de los vivos y los muertos se encontraban.

El Samhain tradicionalmente comenzaba al atardecer del 31 de octubre y se extendía hasta el día siguiente y de acuerdo con los druidas, los espíritus de todos aquellos que habían muerto en el año anterior vagaban por la tierra en la noche de Samhain, por ello la tradición para tratar de alejar sus espíritus se basaba en ofrendas de alimentos y bebidas.

Imagen: Flickr

Te puede interesar

Escribe un comentario