El antiguo origen celta de Halloween

421

Los antiguos orígenes de Halloween datan de los festejos Celtas del Samhain, donde se celebraba el año nuevo, exactamente el 1 de noviembre, día en el que se marcaba el final del verano junto con la cosecha, dando paso al comienzo del invierno, considerado como la época de la oscuridad y el frío, tan temida en todo el mundo antiguo, ya que representaba o se asociaba con la muerte humana.

Los Celtas eran un raza antigua que habito hace 2.000 años la zona de Irlanda, el Reino Unido y el norte de Francia, en sus creencias existía la convicción que en la noche previa al año nuevo, la frontera entre el mundo de los vivos y de los muertos se liberaba, así la noche del 31 de octubre daba comienzo al festejo del Samhain, momento en el que los fantasmas de los muertos podían retornar a la tierra.

A quienes se les atribuían los daños a las cosechas y una conexión especial con los Druidas (sacerdotes celtas), que obtenían predicciones sobre el futuro de ésta conexión, ya que eran un pueblo totalmente dependiente de la naturaleza volátil, por lo tanto las profecías eran un recurso importante como fuente de consuelo y dirección, para sobrellevar el largo y oscuro letargo invernal.

Los Druidas a través del festejo basado en enormes hogueras sagradas, inducían a la gente para que se reuniera a quemar cultivos y animales como sacrificios a los dioses celtas, la ceremonia requería del uso de trajes generalmente compuestos de cabezas de animales y pieles. Cuando la celebración finalizaba, los participantes llevaban a sus casas restos de leña quemada de las hogueras sagradas, para que los protegiera durante el próximo invierno.

Por el año 43 dc el Imperio Romano que había conquistado la mayor parte del territorio celta, en el curso de los cuatrocientos años que gobernaron sus tierras, combinaron dos festivales de origen romano con la tradicional celebración celta de Samhain, una era la “Feralia” en la cual a finales de octubre los romanos conmemoraban el paso de los muertos y la segunda era el día para honrar a “Pomona”, la diosa romana de la fruta y los árboles.

El símbolo de Pomona era una manzana y la incorporación de esta celebración en el Samhain probablemente explicaría la tradición de "atrapar las manzanas” en la noche de Halloween.

En el año 1000, la iglesia declaró el 2 de noviembre como el “Día de todos los Santos”, un día para honrar a los muertos, actitud que se cree fue tomada con toda la intención de reemplazar el festival pagano de los celtas tomando la relación con los muertos.

Así el “Día de los Muertos” pasó a celebrarse de manera similar al Samhain, con grandes fogatas, desfiles y vestimentas con trajes de santos, ángeles y demonios, la celebración también fue llamada como; “De Todos los Santos”, en inglés All-hallowmas o Alholowmesse, así la noche anterior a la tradicional noche de Samhain de la religión celta, se transformó en la víspera de Todos los Santos, para finalmente conocerse como Halloween.

Imagen: Celt

Te puede interesar

Escribe un comentario