Ganar en los juegos de azar (Parte II)

 

 

Ya hemos visto maneras sencillas de contrarrestar las vibraciones negativas de personas, lugares u objetos, ahora veamos como, además de fortalecer la voluntad y la fe, determinados talismanes o amuletos son propicios para la buena suerte.

Si no hemos tenido tiempo de consagrar el amuleto o talismán apropiado a nuestra personalidad y el tiempo nos apremia (nuestras amigas ya han concertado una salida de juego para hoy y no queremos faltar a la cita) debemos elegir rápidamente un objeto y creer en su poder, aunque sepamos a ciencia cierta que no atrae la buena suerte, por lo menos sabemos que neutraliza la mala suerte y debemos llevarlo en la cartera o en un bolsillo izquierdo, estos objetos pueden ser: un sobrecito de azúcar, un diente de ajo, un trébol de cuatro hojas, una herradura dorada…

Si no poseemos aún la formación necesaria para consagrar debidamente un amuleto o talismán apropiado a nuestra personalidad podemos realizar uno muy antiguo, muy sencillo y descrito, no sólo en innumerables publicaciones sino, también, muy transmitido oralmente de generación en generación y es el sencillo amuleto de los garbanzos.

No debemos olvidar que el poder se lo otorgamos nosotros mismos y es realizando la ceremonia con fe, voluntad y disciplina. Durante siete noches, antes de ir a dormir debemos colocar tres garbanzos bajo la almohada.  Previamente, grabamos suavemente una cruz a cada uno de ellos.

Debemos visualizarlos con conciencia como si fuesen pepitas de oro y no garbanzos. Comprar o confeccionar una pequeña bolsita en tela dorada donde quepan los garbanzos más una moneda dorada y una plateada, si podemos conseguir verdaderas monedas de oro y plata, mucho mejor. Al cabo de las siete noches debemos introducir los garbanzos en la bolsita junto a las monedas y llevarla con nosotros cuando vayamos a jugar.

Debemos finalmente concentrarnos en la buena suerte mediante la oración, esto nos ayudará a vencer las vibraciones negativas, a fortalecer nuestra voluntad de ganar y a armonizar con la buena suerte. Para muchas personas invocar al Arcángel San Gabriel es lo más efectivo, para otras a los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar.

Por último, si es supersticioso y no pudo evitar alguno de esos acontecimientos que detesta (romper un espejo, pasar por debajo de una escalera, derramar sal sobre la mesa…) no vaya a jugar porque aún de manera inconsciente estos hechos influirán en su suerte.

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