A Haunting: Poseída (visiones)

A haunting

Las noches comenzaron a ser cada vez más largas. El descanso habitual había dejado paso a miles de vuelta en una cama en la que no dejaba de pensar y pensar. El cansancio estaba empezando a hacer mella en su rutina diaria. Mary empezó a tener visiones en todas partes. Enfermeras con las manos ensangrentadas cerca de la cama de su madre, pacientes a los que la voz se le volvía grave y le gritaban: “¡ahora tu Dios no podrá salvarte!”

Mary empezó a plantearse la posibilidad de estar perdiendo la cabeza. Esos síntomas no eran exclusivos de maldiciones, casas encantadas y demás, por desgracia la esquizofrenia también se presentaba con síntomas muy parecidos. Mary no dudó en llamar de inmediato a su hermana para contarle todo lo que le estaba pasando. Hanna, la hermana de Mary, le preguntó si ya había llevado al sacerdote a su casa, tal y como le aconsejó Jeff. Mary dijo que no había tenido tiempo pero que lo haría justo en ese instante. Hanna fue directa a la casa de su hermana.

Una vez allí, vio que Karen también había querido asistir a la bendición de la casa. Las tres pidieron al sacerdote que bendijese también sus medallas. El sacerdote comenzó a recorrer cada habitación de la casa, rociando cada esquina, cada objeto con agua bendita.

Más información – A Haunting: Poseída (la habitación de Josh)

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