La Leyenda de la Rubia de Kennedy

La leyenda de la Rubia de Kennedy empezó a tejerse allá por el año 1979, cuando muchos conductores que transitaban la avenida  Kennedy en la ciudad de Santiago de Chile, aseguraban a ver visto en más de una ocasión a una mujer rubia muy bella vestida de blanco, que hacía la parada a los conductores y luego de subirse al auto les pedía que disminuyera la velocidad para después mágicamente desvanecerse.

Según una investigación periodística esta misteriosa rubia fue en vida la joven blonda llamada Marta Infante, que en el año 1978 perdió la vida trágicamente en un accidente automovilístico  en dicha calle.  El rumor de su fantasmagórica presencia corrió como reguero de pólvora rápidamente en la capital chilena, llegando a ser parte de las páginas policiales de los periódicos de la época. En donde muchos testigos aseguraban a ver visto a una bella mujer de tez blanca y cabellos rubios, vestida de un largo abrigo blanco la cual hacía dedo o parada a los automovilistas que transitaban por las noches la  Avenida Kennedy, entre Américo Vespucio y Gerónimo de Alderete.

Decían los testigos que ella siempre subía en la parte trasera del auto y les pedía que la llevara a un supermercado cercano, ya en el auto el chofer de turno empezaba a acelerar, la Rubia de Kennedy decía con voz entrecortada: “Por favor, no corra. Más despacio, más despacio”, para inmediatamente desaparecer sin dejar rastro alguno. Inclusive algunos conductores que aseguraron haberla llevado dejaron testimonios en la comisaría del la zona.

Esta leyenda se volvió muy famosa a fines de la década de los 70, muchos medios de comunicación se ocuparon de ella, muchos la asociaron a otra leyenda urbana llamada la autoestopista fantasma, leyenda con muchas coincidencias con la de la leyenda de la Rubia de Kennedy.

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Un comentario

  1.   Rosa dijo

    Exelente nota, para mi es muy interesante las cosas paranormales, si hay mas de Chile, se lo agradecere… gracias

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